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VERANO

Julio 2.042

Trama XI: After the Blackout (trama de transición y exploración)
Ambientación
AÑO 2.042
Durante siglos sus mundos permanecieron separados, pero eso terminó. El mundo mágico y el humano se encontraron y se desató la guerra, extendiéndose alrededor del mundo sin control. Miedo, odio, ambición...todas ellas armas poderosas. El choque entre la raza humana y la mágica resulta ya imparable. Uno por uno van cayendo, ¿quién será el primero en morder el polvo?
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“Dios baraja y nosotros jugamos” (Pasado real. Vida de Jack William Black)  Empty “Dios baraja y nosotros jugamos” (Pasado real. Vida de Jack William Black) {27.02.19 16:05}

Más cosas del pasado de los pjs!
Esto era el expediente (lo que ahora llamamos ficha de personaje xD) del personaje Jack William Black, padre de Sirius, abuelo de Johan y Reiv.

“Dios baraja y nosotros jugamos”….

Nosotros elegimos, nosotros decidimos cómo queremos vivir. Simple y sencillo a simple vista, ¿verdad? Tendemos a creer que manejamos el timón de nuestra vida, o así queremos pensarlo porque, seamos sinceros, en el fondo nos asusta pensar en la posibilidad de que una gran mano invisible maneje nuestro destino.

Pero he ahí  el error. Puedes luchar a contracorriente y revelarte contra aquello que quieres cambiar toda tu vida… ¿Frustrado al final porque no todo resulta como quieres…?

Las cartas que te hayan tocado en la vida te acompañarán durante todo el transcurso de esta. No las has elegido, simplemente te han tocado y de ti depende cómo jugar esa mano. Una fina línea separa el fracaso del éxito, la supervivencia del vacío…

Y casi sin darte cuenta te has pasado la mitad de tu partida sobreviviendo, sí, pero a qué precio.

Los años de mi infancia, recuerdos lejanos ahora en los que los días parecían haberse detenido, las horas duraban siglos y no había preocupación mas allá de los suaves reproches de fondo de mi madre, o las típicas peleas con mis hermanos pequeños.

Luego viene la adolescencia, y como todos los jóvenes, las ganas de comerse el mundo. Envejecer, morir, son sólo entonces las dimensiones de un viejo teatro vacío, ecos que provienen de tan lejos que crees que nunca llegarán. No, los viejos no te han hablado de eso, porque los jóvenes no merecen que les anticipen así las amarguras de la vida.

Y un día despiertas, en la silla de un motel, con la única compañía de una botella de vodka y un revólver sobre la mesa , con una sola bala en la recámara. Te preguntas cómo has llegado hasta allí cuando lo único que sientes es cómo te cala el frío  hasta lo más hondo de los huesos…ese frío de la estepa rusa. Sientes el peso de la silenciosa nieve que ves caer  a través de las ventanas, la nieve silenciosa….tanto silencio ahoga.

Por fin haces memoria de la noche anterior. Póker, unas cuantas balas en el cuerpo de unos tipos que no conoces ni te importan, más póker, alcohol, compañías femeninas a las que lucir por las más altas esferas de la mafia como a un bonito traje… más alcohol y acabas jugando a la ruleta rusa.

Nice game, isn't it?

Es la última palabra que recuerdas de otro tipo que había sentado a tu lado, el cual tampoco te importa justo antes de que su masa cerebral quede impresa en la pared trasera. En ese momento necesitas un punto. No uno cualquiera. Un punto y final.


Regresas a casa, allí está ella, en la cama de matrimonio. Irónico nombre porque hace meses que no sois un matrimonio como tal. Quizás años, no lo recuerdas porque tú mismo te has robado el tiempo. Si ha llorado o no antes de que tú llegaras, porque sabía qué estabas haciendo, es algo que prefieres no preguntar. Porque lo sabe todo. Y las verdades encubiertas son mucho más dolorosas.

- Voy a cambiar de vida, alejarnos de aquí, un último golpe final, llevarme todo el dinero que pueda.

- No Jack, solamente vayámonos de aquí, déjalo estar, escúchame por una vez

Pero hay más de uno y de dos, en ellos me incluyo, a los que nuestro criterio nos parece el absoluto. Y así lo hice. En el grupo mafioso en el que estaba había llegado a ser uno de los cabecillas, pero…. ¿Qué clase de Black sería si no buscara ser el pez más gordo? Vladislav, otro de los cabecillas, maquinó conmigo un plan para hacernos con un cargamento de objetos de contrabando que entrarían por Moscú. Con ello ganábamos, a parte de una cuantiosa suma de dinero de la que no daríamos cuentas al grupo, liderazgo sobre el actual jefe, tenderle una trampa que le hiciera perder credibilidad como líder.

Hay un dicho que dice que por la boca muere el pez, y eso le va como anillo al dedo a Vladislav. Temeroso de lo que pudiese pasar, reveló el plan a otro del grupo. Fue asesinado en el acto y sinceramente le deseo lo mejor en su eterno hogar en aquel agujero de gusanos. Un soplo de un compañero en el que aún podía confiar fue mi oportunidad para no acabar con una bala entre las cejas. Fui a casa en busca de Elannor, mas lo único que encontré fue una nota que decía:

- Una vez más…has hecho lo que te ha dado la gana. Te quise y mucho, pero ya no puedo seguir con esto. Dejé mucho atrás por ti. No me busques.

Aquello era la crónica de una muerte anunciada, y muy lejos quedaban ya los tiempos en los que éramos felices sólo con estar los dos en nuestra buhardilla de París el año que nos casamos. Ella estudiaba artes en una escuela de allí, y se pasaba las tardes pintando, cuando yo volvía de las clases de derecho, siempre la encontraba entre pinceles. Hasta que un día de hace ya casi 19 años me dio la noticia de que esperábamos un hijo. Mi primogénito, del cual me separé cuando sólo contaba con 5 años de edad y ya estábamos establecidos en Londres de nuevo. Una vez más, la ambición y las ansias de poder o de buscar una vida distinta lejos de los negocios que tenia en ese momento y que, a mi parecer, tan poco producían, me alejó de Londres.

Conocí a un comerciante que estaba relacionado con las mafias rusas, hablaba de sumas de dinero tan difíciles incluso de pensar que para un hombre ambicioso resultaban muy tentadoras. Mi mujer, por aquel entonces muy enamorada de mí, accedió a venir conmigo, haciendo quizá el sacrificio más grande que ha tenido que hacer. Dejar a nuestro hijo pequeño a cargo de una vieja tía suya. Allí, en Rusia, los años comenzaban a pasar vertiginosamente ante mis ojos, entre dinero, fría violencia, planes calculadores y el cada vez más evidente deterioro de mi matrimonio.

Pero volviendo al momento en que leí la nota de mi mujer y tuve que largarme, podría haber muerto esa noche otra vez más, y ya iban 2. O quizá incontables veces que la había burlado. Si la muerte te sonríe, devuélvele la sonrisa. Hasta ese momento no lo había hecho y lo iba a contar un día más. Una emboscada, una persecución, darles esquinazo a varios y matar en un callejón al único que sabía donde estabas y podía cantar, no tiene precio. Fue mi pase a la libertad. Si me seguían la pista, podían ser capturados fuera de su país, y no les convenía.


Volví al hogar. Por aquel entonces, Sirius estaba en su último año de colegio y rápidamente descubrí que no congeniábamos en nada. Ideas muy distintas a las mías y un temperamento impulsivo provocaron muchos choques, incluso a la hora de terminar sus entrenamientos como uno de los herederos Black de su generación. Poco después comencé a trabajar como juez, y también regresó Elannor al castillo para conocer a nuestro nieto, aunque puede decirse que la situación está congelada. Orden y disciplina quise traer a mi vuelta a casa, en especial para mi hijo.

Seguir jugando tu mano de cartas, pero cometerás un error si no tienes en cuenta las jugadas del resto de jugadores que participan en tu partida, porque influyen y mucho. ¿Darse cuenta demasiado tarde del error ayuda a enmendarlo? Puede, pero el juego ya está hecho y las repercusiones también.

Sobrevive, te dicen
Hazte más fuerte, te dices
Ambiciona más, te repites

Y sí, puede que consigas algo…. Una vez más algo desde dentro te dice: Pero, ¿ a qué precio?

Es la voz de tu alma, pero ya casi no puedes oírla porque la has ahogado, matado o vendido.

Quien sabe. Quizá nada pasa por casualidad. ¿O sí?
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